(No One Never Enters)

4/10/07

Otro post mas

Otro día tomando en el bar. La única chica que no he presentado aquí es Sevim (al frente). Es la chica de Jesús.















Mi compañero de departamento (Alyosha) bailando con Celia.
Dos búlgaras y una italiana (al centro).














Más polacas.














Elif y una coreana rica, rica.














Mi compañero de cuarto en su pequeña fiesta privada a la cual el muy cabrón no invitó. La chica de la izquierda es la zorra mayor. A las otras no las conozco, pero sé que la chica de cabello corto es Kazajstana.














Bebiendo en el pasillo (una sana tradición del Pushkin) del piso 10. No sé quienes son las chicas, pero son húngaras.














Jesús y Dima.














Jesús nuevamente.














Y más Jesus (juar).














Celia pasándose de lista.














Otra más de Celia.














Kitty y Mirna siendo tomadas por sorpresa.














Un saludo para todos de parte de Augusto, Son (compañero de clase coreano) y un servidor.














La actual novia de Augusto (a ver por cuanto tiempo más). Se llama Ana y es moldava. Cuando habla español te cagas de la risa.
Creo que esta foto no le hace justicia.














Boris, Arshan (italiano) y Augusto después que cerraran el bar, la disco y nos corrieran de la planta baja por escandalosos.














Una señora bigotona del pushkin. A veces te encuentras con mujerones en la calle, ataviadas y perfumadas como lo dicta el canon moscovita y ostentando tremendo mostacho.














Aguantando 4 grados de fresco en la plaza roja. Raro que los cabronazos de la policia no los hubiesen detenido. No estoy seguro, pero creo que el edificio del fondo fueron oficinas de la KGB.




















Foto en el pasillo después de comer una tortilla española (foto siguiente). A pesar de parecer vómito sirroso el español nos deleitó con el platillo.















Zomboris.

El otro Post

En este apartado mostraré las fotos de los polacos, con quien la mayoría, si no es que todos los latinos, hemos establecido lazos estrechos. Su carácter es muy similar al de los mexicanos, si algo he de decir de ellos... y como algunos buenos amigos mexicanos (Rodrigo), se la pasan cargando pila y bromeando.
De izquierda a derecha, Viola (a todos nos caga la madre X-( ), Katya (:-S), Agata (:-D), Boris (X-D), Magda (:-P) y Anya (X-D).














Una de esas típicas y mal tomadas fotos donde la gente está comiendo. Ésta fue tomada en Novii Arbat, una de las calles más importantes de Moscú. El platillo se llama BLINI y en mi humilde opinión son crepas.















Esta la tomo Boris después que encontráramos a las polacas que viven enfrente de las primeras polacas; de ellas conozco nomás a Aleksandra (Olia pa’ los cuates) y es la chica alta que se encuentra al fondo. Aquí estamos frente al mausoleo de Lenin (John Lenin).
















Una foto en la estación del metro Oktyabr’skaya. Se encuentra en el anillointerno (circuito interior) de Moscú y es la más importante y bella.















Podemos ver al señor Quintero nuevamente y al fondo una torre del kremlin junto a una catedral cuyo nombre ignoro. La tomaron en un puente al costado de la catedral de Cristo Resucitado (la siguiente foto). Esta catedral fue arrasada por Stalin durante el comunismo y reconstruida a su muerte. Los trabajos de remodelación (casi, casi reconstrucción) acabaron hace unos 7 años.















Otra vez el Señor Quintero y al Kremlin como fondo.





















La plaza roja, el Kremlin a la derecha, la catedral de San Basilio y el GUM a la izquierda. El GUM es un centro comercial enorme donde venden todo a precio de oro.















Cenando después de un día vagando por la ciudad. Después de eso rara vez me invitan a comer... se han dado cuenta que sólo voy a su cuarto a comer.













Estos polacos que se dedican a tomar y ni modo de rechazar un brindis.















Más diversión con los polacos (es sal ;-D )






















Esta foto es la única, de todas las que han tomado, en que Agata no se ve como para comérsela viva.














Lo opuesto a la foto anterior.















Omar y sus malas mañas.





















Las polacas con su pupilo preferido, en uno de esos escasos días en los que tomo clases para luego correr a ellas para que me hagan la tarea.




















Lo mejor para el final; las polacas en sus aposentos después de una fiesta de cumpleaños. La foto no la tomé yo :-(

Algun post

Algunas de las cosas más extrañas con las que me he topado en Rusia, en Moscú, se encuentran dentro del instituto. Me explico... el instituto es un centro de enseñanza superior donde imparten la enseñanza de la lengua rusa en tres especialidades: Traducción, Pedagogía y Filología. Todo bien hasta aquí... después tenemos el dormitorio escolar, que es un condominio lleno de cuartos y que podría pasar por una pequeña vecindad mexicana donde en poco tiempo conoces a todos y de alguna manera tratas con ellos; es decir, convives con la misma gente TODO EL PUTO DÍA... esto es, a lo sumo y sólo en un mal día, molesto... continúo: el edificio cuenta con una cafetería/bar en servicio casi las 24 horas al día, lo que significa que si estás cansado después de clase, o incluso en alguno de los descansos, puedes ir al bar a relajarte (a no más de 50 metros de las aulas y, recuerden, dentro del mismo edificio) tomándote una cerveza o jugando un poco al billar... y más aún, los viernes por la noche el comedor escolar se convierte en una discoteque... agreguemos que hay estudiantes que se encuentran realizando la maestria o el doctorado dentro de las instalaciones, pero como ya cuentan con la licencia, pueden ejercer su profesion y algunos lo hacen dentro de la misma escuela mientras estudias, así que algunos de tus maestros son tus compañeros escolares también y al ser sus primeros trabajos, sus edades rondan los 20 y algo... la mayoria de los estudiantes son mujeres... finalmente, los estudiantes se pasan tantos años encerrados en el instituto estudiando que lo unico que buscan después de clases es divertirse........ los factores generan una ecuación con dos resultados:

1. El viernes por la noche te encuentras a tu maestra en la disco y “se divierten” juntos.
2. No vas a clases porque el sistema está hecho para que no te importe nada más que pasarla bien.

Esto ha generado dos frases célebres entre los hispanohablantes y las cito:

1. Esto es un burdel donde enseñan ruso.
2. El ruso se aprende en la cama.

Les dejo unas fotos de la discoteca.

Este es Amur y su chica, turco y rusa. Buen pedo el vato y la chica bien dada.
















Augusto, el venezolano y su entonces novia Masha.












Una turca bailando una buena rola árabe con el traje adecuado. Buen show.
















Ricardo fajando con una húngara. Después se les vio teniendo relaciones sexuales en el pasillo del tercer piso. Su excusa – “El cuarto estaba cerrado, no encontré la llave y estaba muy caliente” : )

















Les dejo, además, una linda foto de una chica bielorusa a quien encontré en pelotas poniéndole en mi cama un día que regresaba de la discoteca (y a mi compañero de cuarto durmiendo en la suya, el muy desgraciado)... era como para tomar una foto. Lo irónico es que iba al cuarto a guardar la cámara por falta de batería. En fin, fue lindo regresar después y ver a los tórtolos durmiendo como Dios los trajo al mundo.

Cuarto Post

El siguiente grupo de fotos son nada más que una prueba de lo que son las ganas de hacer algo. El trío inicial son las primeras tomas que hice en Moscú fuera del instituto. En mi segundo día en Moscú no tenía idea de cómo llegar a la plaza roja y no quise preguntar (en un principio sentía mucha hostilidad o, en todo caso, poca confianza) así que segui las indicaciones de tránsito y me fui caminando en aras de la plaza roja. El primer día que lo intenté fue un desastre, pues caminé poco más de hora y media, erre el camino y fui a parar a la universidad Lamanasov. El edificio alto que ven en las fotos (Lamanasov) es uno de los llamados caprichos de Stalin y hay 7 en todo moscú (uno de ellos cerca de la embajada mexicana). Estos caprichos son una serie de edificios idénticos que Stalin pretendió usar como metáfora de la rusia comunista... y lo logró... son construcciones colosales de arquitectura habilidosa que, a diferencia de la catedral de la sagrada familia de Gaudi, si te hacen sentir más ínfimo que un microbio. Me comentaron, incluso, que estos edificios fueron construidos por los prisioneros alemanes de la segunda guerra mundial. Una forma inteligente, aunque despiadada, de ahorrarse dinero. :D














La última foto, llamada también “la apoteosis de Quintero”, fue disparada mi tercer día en Moscú... como el día anterior no había alcanzado mi objetivo, me propuse llegar a la plaza roja caminando... sin cuartel... el tiempo que tomara...y con lo que costara; el resultado fue una caminata de casi 40 kilometros en alrededor de 7 horas con una temperatura de 4 grados y montículos de resbalosa nieve por doquier (demasiado pronto comencé a odiar la nieve). El resultado es que estaba demasiado cansado como para tomar fotos, sin embargo disfrute en demasía mi primer acercamiento a la plaza roja y sus alrededores.

Tercer Post

Este otro grupo lo conforman en su mayoria polacos: Agáta, Augusto (de nuevo y de ahora en adelante en casi todas las de grupo), Katya, Boris, Gilherme (Brasileño que se ha portado a la altura) y Magda. Todas las chicas, además de Boris son polacas y viven en el mismo cuarto... me pueden ver al fondo con mi cara de “¿Qué chigados pasa aquí?”, fue mi primer día en el instituto y no conocía a nadie, salvo a Krasi. Como nota adicional consto de que las polacas detestan ser llamadas “polacas”, les parece una palabra foneticamente chocante, pero ya que se atrevieron a pensar que yo era coreano, me importa un bledo y procuro hacerlo cuando deseo fastidiarlas.














El par de fotos siguiente corresponden a lo que los jugadores decidieron llamar “Stripping Pong”, quien perdiera un punto iba deshaciéndose de una prenda. Como pueden ver, los hombres fueron los únicos en cumplir su palabra y, como Kitty lo demuestra, las chicas ponian cualquier pretexto para faltar a las reglas del juego. Kitty, por cierto, es una chica muy guapa y asiste al mismo grupo que un servidor.
En las fotos vemos a Kitty (húngara), Rafa (español vetarrón con el que coincidí en estancia un solo día), Ricardo (un peruano buena onda) y Celia (una mongola que ha vivido toda su vida en Moscú).


Segundo Post

En la siguiente foto vemos, de izquierda a derecha, de arriba abajo, a Jorge, un mexicano punk de 17 años y 1.97 metros de estatura; Elif, una turca muy maja de 22 años; Daniel Borisovsky (Alias Boris), un polaco guay a pesar de la pinta de Nazi que se carga; Augusto, un cabronazo venezolano con enorme facilidad para hacer amigos; Mirna, una linda croata que me ha enseñado a decir “Ia jóchu iébat sve shto se méchi y shto se ne méchi po derevéchu” (Quiero coger con todo lo que se mueva y que no trepe árboles) en croata; y Paola, venezolana de 18 años con problemas de actitud. A propósito de los mexicanos, una eslovena que viajó a México estaba sorprendida porque no era bajito, muy moreno y gordo. Creo que los paisas que andamos por aca no somos lo más representativo... no recuerdo la última vez que conocí a otro mexicano de casi 2 metros.

Primer Post

¿Qué tal?, el ultimo mensaje que escribi fue hace casi un mes y como desde entonces me dedique a beber y hacia mas nada (ademas de salir a caminar), les dejo una narracion sintetica ilustrada de lo que ha sucedido con su camarada Quintero.

Estas primeras fotos muestran el cuarto y al primer compañero que tuve. El departamento cuenta con un area aproximada de 12 metros cuadrados y debe dar cabida a tres personas. El cuarto esta dentro de un departamento con otra habitacion, un hall (donde hay un refrigerador) y un baño. La otra habitacion es mas pequeña, pero sirve de vivienda a dos personas mas.

Cuando llegue, Krasi era el unico inquilino de la habitacion asi que se jodio; y una semana atrás llego un Tailandes llamado Tony (quesque ese es su nombre). Entre Krasi y el hijoputa tailandes me estan volviendo loco; casi inmediatamente despues de acostarse ambos caen en profundo sueño y comienzan a roncar como si de un par de trombones se tratase. Esto, ademas de otros factores como las fiestas, el alcohol, la cinefilia y el insomnio ha sido un factor para el trastorno del sueño. Me he llegado a preguntar, incluso, como es que no se despiertan uno a otro con semejantes ronquidos.!


Primer Dia

Al fin estoy en el instituto Pushkin de la lengua rusa, listo para convertirme en un maestro de la lengua y un matador con las damas. Para lo primero, las circunstancias me favorecen... me he dado cuenta que dos años estudiando ruso han sido de suma utilidad pues, de otra manera, no hubiese podido decirle a los rusos “Nye panyemayu” (no comprendo) y “Gavaryesh pa angliski?” (¿Hablas inglés?). Como ven, estoy a nada de ser una lumbrera en ruso. Lo segundo es directamente proporcional a lo primero.

En este momento estoy hospedado en el cuarto con Alyosha, Sergei, y un búlgaro llamado Krasimir. Me costo un huevo aprenderme el nombre de Krasi y a la fecha a veces le llamo Krasnii (“rojo” en ruso) o Kasi (por la relacion que hice con su nombre y “Casimir”). Las habitaciones tienen un tamaño que no me incomoda y cuentan con todos los servicios, incluyendo un ropero de proporción media donde, husmeando, descubrí y desde entonces me he dedicado a hurtar los dulces de Krasi para comerlos después en el baño (y con éste baño, me doy cuenta de lo útil que es no ser asqueable).

Les dejo fotos de la habitación y una con Krasi, corto aquí porque quiero ir a desayunar.

Paká

FRANKFURT

Recién he llegado al puerto de salida hacia Moscú. Me restan aún poco más de tres horas para completar el transborde y llegar a la capital vikinga, por lo que aprovecho el tiempo para describirles algunas experiencias hasta ahora:
El vuelo desde México fue largo, pero no tan pesado como el hecho a Madrid hace dos añitos (y eso que dormí varias horas más en aquel), creo yo debido a la interesantísima y variopinta sociedad que poblaba el avión donde viajé... describo:

Entré al avión y una linda asistente de vuelo germana me indicó como llegar a mi asiento... caminé y caminé hasta llegar a la parte posterior del avión, donde me di cuenta que la había “cagado” cabalmente y, como la gente estaba entrando a granel, me apeno tener que abrirme paso en contraflujo, así que esperé no menos de 15 minutos a que el pasillo se despejara y pude llegar al fin a mi lugar donde, oh sorpresa, me encontré, primero, a lo que me pareció una chica latina, pero que al no hablar español me hizo pensar después en turquía u otro país de oriente medio (chicas amables donde las haya) y al sujeto a quien me referiré como “El troglodita” porque... ES UN TROGLODITA. Cuando al fin di con mi lugar el “cabrón” ya estaba en profundo sueño (o por la forma en que tenía abierta la boca y la posición desgarbada, eso me pareció) y no despertó sino en 2 ocasiones... la cena y el desayuno, los cuales devoró en aproximadamente la mitad de tiempo en que yo lo hice (los que me conocen, saben de lo que hablo) después de lo cuál regresaba inmediatamente a dormir; en contraste, la No-latina ingirió a duras penas una austera cena vegetariana y rechazó el aún más austero desayuno.

En la zona conurbada, por otro lado, se encontraban los siguientes y no menos protagónicos personajes:

- Cecilia Suarez al frente, una linda mexicana parecida a la atriz mencionada;
- Rarotonga a la izquierda, la esposa de rasgos negroides de Franz, el alemán bigotón cincuentero de los chistes mexicanos;
- Abraxas a la izquierda, la pequeña y lindísima mestiza hija del alemán y Rarotonga;
- Jimmy Carter detrás, una alemana idéntica al ex presidente estadounidense del mismo nombre (si a este le hubiesen puesto una peluca de Warhol),quien no dejó de patear y empujar mi asiento a lo largo del viaje.
- La Nazi... digo... Nasty, yendo y viniendo; una asistente de viaje terriblemente amable y con esa cara de (honrando aquí al fino de Rodrigo) “Sucia”, que no podía con ella; y...
- Venus in glasses, otra asistente de vuelo.

Aterrizamos a Frankfurt alrededor de las 14:00 y tras algunos impersonales, pero amables, Aufwiedersehen de los asistentes de vuelo tomé el bus al complejo aereoportuario, busqué las indicaciones de mi compuerta de salida y... ¿alguien recuerda los escenarios de Quake 2?... pues así, caminé y caminé por pasillos solitarios, llevándome al fin a la compuerta A56, donde me encuentro con apenas 5 personas esperando; una de ellas es rubia alta y preciosa, con todas las caracterísitcas de una modelo, entretenida en un cuaderno de notas donde estará afanosamente dejando registro de sólo su Dios ortodoxo (o maquinaciones comunistas) sabe qué, hasta que un par de barbudos se acercaron a ella, uno de ellos con hábito (¿reverendo?) y dijeron alguna cosa medio seria a la chica, el de los hábitos pidiéndole acompañarlo a donde mi precario ruso no me permitió comprender. Totalmente surreal.

Por cierto, y es cosa que corroborraré después, el abordaje al vuelo 499 (México – Frankfurt) fue un símil con “Caché” (por el lugar y las condiciones, nada más) de la misma actividad en cualquier metro de la ciudad de México en hora pico; y mucho alemán se veía sacadísimo de onda por la flagrante desorganización.
Me voy, porque me urge ir al baño.

Agur

Nota: Te odio Rodrigo, la antena de esta máquina tiene peor recepción que una antena plástica de un celular motorola, dentro del metro “Auditorio” durante una tormenta solar (sin contar el pelo de tu barba que no deja de hacerse presente entre las teclas). Recién he llegado al puerto de salida hacia Moscú. Me restan aún poco más de tres horas para completar el transborde y llegar a la capital vikinga, por lo que aprovecho el tiempo para describirles algunas experiencias hasta ahora:
El vuelo desde México fue largo, pero no tan pesado como el hecho a Madrid hace dos añitos (y eso que dormí varias horas más en aquel), creo yo debido a la interesantísima y variopinta sociedad que poblaba el avión donde viajé... describo:
Entré al avión y una linda asistente de vuelo germana me indicó como llegar a mi asiento... caminé y caminé hasta llegar a la parte posterior del avión, donde me di cuenta que la había “cagado” cabalmente y, como la gente estaba entrando a granel, me apeno tener que abrirme paso en contraflujo, así que esperé no menos de 15 minutos a que el pasillo se despejara y pude llegar al fin a mi lugar donde, oh sorpresa, me encontré, primero, a lo que me pareció una chica latina, pero que al no hablar español me hizo pensar después en turquía u otro país de oriente medio (chicas amables donde las haya) y al sujeto a quien me referiré como “El troglodita” porque... ES UN TROGLODITA. Cuando al fin di con mi lugar el “cabrón” ya estaba en profundo sueño (o por la forma en que tenía abierta la boca y la posición desgarbada, eso me pareció) y no despertó sino en 2 ocasiones... la cena y el desayuno, los cuales devoró en aproximadamente la mitad de tiempo en que yo lo hice (los que me conocen, saben de lo que hablo) después de lo cuál regresaba inmediatamente a dormir; en contraste, la No-latina ingirió a duras penas una austera cena vegetariana y rechazó el aún más austero desayuno.
En la zona conurbada, por otro lado, se encontraban los siguientes y no menos protagónicos personajes:
- Cecilia Suarez al frente, una linda mexicana parecida a la atriz mencionada; - Rarotonga a la izquierda, la esposa de rasgos negroides de Franz, el alemán bigotón cincuentero de los chistes mexicanos; - Abraxas a la izquierda, la pequeña y lindísima mestiza hija del alemán y Rarotonga; - Jimmy Carter detrás, una alemana idéntica al ex presidente estadounidense del mismo nombre (si a este le hubiesen puesto una peluca de Warhol),quien no dejó de patear y empujar mi asiento a lo largo del viaje. - La Nazi... digo... Nasty, yendo y viniendo; una asistente de viaje terriblemente amable y con esa cara de (honrando aquí al fino de Rodrigo) “Sucia”, que no podía con ella; y... - Venus in glasses, otra asistente de vuelo.
Aterrizamos a Frankfurt alrededor de las 14:00 y tras algunos impersonales, pero amables, Aufwiedersehen de los asistentes de vuelo tomé el bus al complejo aereoportuario, busqué las indicaciones de mi compuerta de salida y... ¿alguien recuerda los escenarios de Quake 2?... pues así, caminé y caminé por pasillos solitarios, llevándome al fin a la compuerta A56, donde me encuentro con apenas 5 personas esperando; una de ellas es rubia alta y preciosa, con todas las caracterísitcas de una modelo, entretenida en un cuaderno de notas donde estará afanosamente dejando registro de sólo su Dios ortodoxo (o maquinaciones comunistas) sabe qué, hasta que un par de barbudos se acercaron a ella, uno de ellos con hábito (¿reverendo?) y dijeron alguna cosa medio seria a la chica, el de los hábitos pidiéndole acompañarlo a donde mi precario ruso no me permitió comprender. Totalmente surreal.
Por cierto, y es cosa que corroborraré después, el abordaje al vuelo 499 (México – Frankfurt) fue un símil con “Caché” (por el lugar y las condiciones, nada más) de la misma actividad en cualquier metro de la ciudad de México en hora pico; y mucho alemán se veía sacadísimo de onda por la flagrante desorganización.
Me voy, porque me urge ir al baño.
Agur
Nota: Te odio Rodrigo, la antena de esta máquina tiene peor recepción que una antena plástica de un celular motorola, dentro del metro “Auditorio” durante una tormenta solar (sin contar el pelo de tu barba que no deja de hacerse presente entre las teclas).
Recién he llegado al puerto de salida hacia Moscú. Me restan aún poco más de tres horas para completar el transborde y llegar a la capital vikinga, por lo que aprovecho el tiempo para describirles algunas experiencias hasta ahora:
El vuelo desde México fue largo, pero no tan pesado como el hecho a Madrid hace dos añitos (y eso que dormí varias horas más en aquel), creo yo debido a la interesantísima y variopinta sociedad que poblaba el avión donde viajé... describo:

Entré al avión y una linda asistente de vuelo germana me indicó como llegar a mi asiento... caminé y caminé hasta llegar a la parte posterior del avión, donde me di cuenta que la había “cagado” cabalmente y, como la gente estaba entrando a granel, me apeno tener que abrirme paso en contraflujo, así que esperé no menos de 15 minutos a que el pasillo se despejara y pude llegar al fin a mi lugar donde, oh sorpresa, me encontré, primero, a lo que me pareció una chica latina, pero que al no hablar español me hizo pensar después en turquía u otro país de oriente medio (chicas amables donde las haya) y al sujeto a quien me referiré como “El troglodita” porque... ES UN TROGLODITA. Cuando al fin di con mi lugar el “cabrón” ya estaba en profundo sueño (o por la forma en que tenía abierta la boca y la posición desgarbada, eso me pareció) y no despertó sino en 2 ocasiones... la cena y el desayuno, los cuales devoró en aproximadamente la mitad de tiempo en que yo lo hice (los que me conocen, saben de lo que hablo) después de lo cuál regresaba inmediatamente a dormir; en contraste, la No-latina ingirió a duras penas una austera cena vegetariana y rechazó el aún más austero desayuno.

En la zona conurbada, por otro lado, se encontraban los siguientes y no menos protagónicos personajes:

- Cecilia Suarez al frente, una linda mexicana parecida a la atriz mencionada;
- Rarotonga a la izquierda, la esposa de rasgos negroides de Franz, el alemán bigotón cincuentero de los chistes mexicanos;
- Abraxas a la izquierda, la pequeña y lindísima mestiza hija del alemán y Rarotonga;
- Jimmy Carter detrás, una alemana idéntica al ex presidente estadounidense del mismo nombre (si a este le hubiesen puesto una peluca de Warhol),quien no dejó de patear y empujar mi asiento a lo largo del viaje.
- La Nazi... digo... Nasty, yendo y viniendo; una asistente de viaje terriblemente amable y con esa cara de (honrando aquí al fino de Rodrigo) “Sucia”, que no podía con ella; y...
- Venus in glasses, otra asistente de vuelo.

Aterrizamos a Frankfurt alrededor de las 14:00 y tras algunos impersonales, pero amables, Aufwiedersehen de los asistentes de vuelo tomé el bus al complejo aereoportuario, busqué las indicaciones de mi compuerta de salida y... ¿alguien recuerda los escenarios de Quake 2?... pues así, caminé y caminé por pasillos solitarios, llevándome al fin a la compuerta A56, donde me encuentro con apenas 5 personas esperando; una de ellas es rubia alta y preciosa, con todas las caracterísitcas de una modelo, entretenida en un cuaderno de notas donde estará afanosamente dejando registro de sólo su Dios ortodoxo (o maquinaciones comunistas) sabe qué, hasta que un par de barbudos se acercaron a ella, uno de ellos con hábito (¿reverendo?) y dijeron alguna cosa medio seria a la chica, el de los hábitos pidiéndole acompañarlo a donde mi precario ruso no me permitió comprender. Totalmente surreal.

Por cierto, y es cosa que corroborraré después, el abordaje al vuelo 499 (México – Frankfurt) fue un símil con “Caché” (por el lugar y las condiciones, nada más) de la misma actividad en cualquier metro de la ciudad de México en hora pico; y mucho alemán se veía sacadísimo de onda por la flagrante desorganización.
Me voy, porque me urge ir al baño.

Agur

Nota: Te odio Rodrigo, la antena de esta máquina tiene peor recepción que una antena plástica de un celular motorola, dentro del metro “Auditorio” durante una tormenta solar (sin contar el pelo de tu barba que no deja de hacerse presente entre las teclas). Recién he llegado al puerto de salida hacia Moscú. Me restan aún poco más de tres horas para completar el transborde y llegar a la capital vikinga, por lo que aprovecho el tiempo para describirles algunas experiencias hasta ahora:
El vuelo desde México fue largo, pero no tan pesado como el hecho a Madrid hace dos añitos (y eso que dormí varias horas más en aquel), creo yo debido a la interesantísima y variopinta sociedad que poblaba el avión donde viajé... describo:
Entré al avión y una linda asistente de vuelo germana me indicó como llegar a mi asiento... caminé y caminé hasta llegar a la parte posterior del avión, donde me di cuenta que la había “cagado” cabalmente y, como la gente estaba entrando a granel, me apeno tener que abrirme paso en contraflujo, así que esperé no menos de 15 minutos a que el pasillo se despejara y pude llegar al fin a mi lugar donde, oh sorpresa, me encontré, primero, a lo que me pareció una chica latina, pero que al no hablar español me hizo pensar después en turquía u otro país de oriente medio (chicas amables donde las haya) y al sujeto a quien me referiré como “El troglodita” porque... ES UN TROGLODITA. Cuando al fin di con mi lugar el “cabrón” ya estaba en profundo sueño (o por la forma en que tenía abierta la boca y la posición desgarbada, eso me pareció) y no despertó sino en 2 ocasiones... la cena y el desayuno, los cuales devoró en aproximadamente la mitad de tiempo en que yo lo hice (los que me conocen, saben de lo que hablo) después de lo cuál regresaba inmediatamente a dormir; en contraste, la No-latina ingirió a duras penas una austera cena vegetariana y rechazó el aún más austero desayuno.
En la zona conurbada, por otro lado, se encontraban los siguientes y no menos protagónicos personajes:
- Cecilia Suarez al frente, una linda mexicana parecida a la atriz mencionada; - Rarotonga a la izquierda, la esposa de rasgos negroides de Franz, el alemán bigotón cincuentero de los chistes mexicanos; - Abraxas a la izquierda, la pequeña y lindísima mestiza hija del alemán y Rarotonga; - Jimmy Carter detrás, una alemana idéntica al ex presidente estadounidense del mismo nombre (si a este le hubiesen puesto una peluca de Warhol),quien no dejó de patear y empujar mi asiento a lo largo del viaje. - La Nazi... digo... Nasty, yendo y viniendo; una asistente de viaje terriblemente amable y con esa cara de (honrando aquí al fino de Rodrigo) “Sucia”, que no podía con ella; y... - Venus in glasses, otra asistente de vuelo.
Aterrizamos a Frankfurt alrededor de las 14:00 y tras algunos impersonales, pero amables, Aufwiedersehen de los asistentes de vuelo tomé el bus al complejo aereoportuario, busqué las indicaciones de mi compuerta de salida y... ¿alguien recuerda los escenarios de Quake 2?... pues así, caminé y caminé por pasillos solitarios, llevándome al fin a la compuerta A56, donde me encuentro con apenas 5 personas esperando; una de ellas es rubia alta y preciosa, con todas las caracterísitcas de una modelo, entretenida en un cuaderno de notas donde estará afanosamente dejando registro de sólo su Dios ortodoxo (o maquinaciones comunistas) sabe qué, hasta que un par de barbudos se acercaron a ella, uno de ellos con hábito (¿reverendo?) y dijeron alguna cosa medio seria a la chica, el de los hábitos pidiéndole acompañarlo a donde mi precario ruso no me permitió comprender. Totalmente surreal.
Por cierto, y es cosa que corroborraré después, el abordaje al vuelo 499 (México – Frankfurt) fue un símil con “Caché” (por el lugar y las condiciones, nada más) de la misma actividad en cualquier metro de la ciudad de México en hora pico; y mucho alemán se veía sacadísimo de onda por la flagrante desorganización.
Me voy, porque me urge ir al baño.
Agur
Nota: Te odio Rodrigo, la antena de esta máquina tiene peor recepción que una antena plástica de un celular motorola, dentro del metro “Auditorio” durante una tormenta solar (sin contar el pelo de tu barba que no deja de hacerse presente entre las teclas).

8/24/06

Pasivo Agresivo















Nada

Escuchando: Let my Fish Loose - Aphex Twin
Leyendo: Ghost World - Daniel Clowes

8/18/06

¿Se acuerdan?

Ah, y para que se acuerden.



Todo es exactamente como lo recordaba.
Kevin Arnold, Lisa Simpson, Ray (Los verdaderos Cazafantasmas), Daniel Larusso (Karate Kid) y el gordo, que no habla en esta crestomatia, no sé... recuerdo la voz, pero no la relaciono.

:)

Escuchando: Gigantic - Pixies

Na, na, na

Tengo barros por todo el cuerpo (hasta en la oreja, caray).
¡Pinches hormonas!




















Ya hay contestación a las preguntas del post anterior.
No cabe duda, me gusta vivir en la mierda.

Escuchando: La maison - Gabin
Leyendo:
Sandman: The Kindly Ones - Neil Gaiman

6/10/06

WTF!!!!

Hace dos dias soñé contigo.


Escuchando: In your arms - Benjamin Diamond
Leyendo: Final del Juego - Julio Cortazar

6/9/06

Sueños de armiño

-El lunático la observa-

Escuchaba el frugal ritmo que alimentaba sus pleuras de suaves aromas espuertos. Tocaban el satín de su piel las yemas, horas ha aliñadas con mechones, los cuales ella mesara en su paroxismo. Veía... no, más bien imaginaba el nicho en que le había hecho el amor cuando le dijo que se sentía un poco triste. Podía verlo todo, no podía ver nada. La observaba pirético desde su ovillo.

-Un exiguo resplandor lunar fugándose al recinto-

Sus pupilas redibujaban el perfil argentino trazado sobre la piel negra. Le dirigía miradas dolientes a la catena descrita del cogote a ese ambiguo punto que comienza a describir una cresta. Suplicaba por ella gritando – ¡Más, más! -, en un volumen que su voz burlaba. Se reconocía perdido.

- Se vuelve hacia él en sueño –

Dos grandes ojos de areola retaban su oteo y su afán han crispado. Las manazas, única arma que pudo abatir tales esfinges, huyen ahora a una coronilla pronta a despoblarse (una baja al rostro). Las rodillas, templado facsímil, son pilares, son ficción, son ahora un ruego.

- Despierta. Ojos de infinito contraste

Blanco sobre blanco, blanco sobre negro, negro sobre blanco que vuelve a ser blanco sobre negro... negro sobre negro. Rojo ígneo. -¿Me das un cigarrillo?-. Una manaza, ahora con el poder divino de salar carne al tacto, se extiende para ofrecer el pitillo. Niobe lo alcanza y en agreste ademán paga gratitud.

- Un torso descansando sobre dos rodillas peladas -

-¿Me amas?-. Un primer vistazo obnubilar procede a dos bocanadas casi igual de infinitas que el aro consignado a exhalarlas. -¿Me amas?- Dos hoyos negros atrapan los escasos haces describen una figura patética, pero divina; divina pero patética. Un efluvio irriga cavidades y otro se desliza de la botella invertida.

- Me caso el mes entrante. –

Un resplandor cetrino, pronto a ser blanco, pronto a ser negro, cae sobre una vena. –No me duele, no me duele-. Quema y confunde. Y se vuelve diligente a la cara de la selenita, a sus pechos, a su brazos. Pneuma intermitente.

La perla fundida se envuelve, abraza y dispone hasta que otro descarga, inmisericorde, su amor de nacar.


Escuchando: The 15th - Fischerspooner
Leyendo: Los Limones - Olga Harmony

6/1/06

¿Por qué me gusta PJ Harvey?

La respuesta...

Porque es fea como ella sola, pero tiene un atractivo difícil de ignorar. Porque es una señora que se hizo a sí misma. Porque hasta hace unos años su "trip" era una oda a la decadencia. Por esa adorable boca torcida. Porque es británica. Porque ha compartido el escenario con Björk. Porque es mujer. Por "Moon River".














Escuchando: Moon River - PJ Harvey (et al)
Leyendo: El tambor de Hojalata -Gunter Grass

I was not here... don't believe me!

My photo
Endroit où je combat les criminels, M, Mexico
Я хочу душ